La intercomprensión y la didáctica como herramientas de pedagogía por Karen Novoa

Esta semana recibí un comentario interesante de uno de mis estudiantes de grado 11° durante la clase de lengua castellana, el cual refería que él no deseaba comprometerse mucho con la asignatura porque no deseaba estudiar nada relacionado con la literatura o el español, quiere ser ingeniero. Me quedé pensando durante la semana y el estudiante tenía razón, si los conocimientos impartidos no son prácticos para la vida, lo que estamos enseñando es algo descartable, que quedará en el olvido luego de que los estudiantes decidan su área de profundización.

Me he encontrado con diversas postulaciones didácticas frente a la enseñanza de la lengua tanto inglés (lengua extranjera) como lengua materna en el caso de algunos territorios colombianos (lengua castellana), y he logrado identificar dos obstáculos: 1. El desinterés y falta de motivación de los estudiantes; 2. La viabilidad del aula como espacio que ejerce una relación de poder frente a los estudiantes, y que en muchas ocasiones presiona socialmente al estudiante a la comprensión de una lengua ya sea la propia o una que le es ajena.

Las anteriores problemáticas parecen tener una raíz, una causa que las une y que bloquea las posibles soluciones, en primera instancia los Proyectos Educativos Institucionales (PEI) de cada institución educativa colombiana, que son aquellos proyectos que enlazan la visión que tiene la institución junto con la visión de la educación como proyecto nacional. Estos proyectos al regirse de una forma una otra a un estatuto nacional, olvidan la practicidad de la enseñanza de la lengua castellana en la vida de un estudiante. La raíz está en la forma que se encuentra estructurada la enseñanza de la lengua a nivel estatal, enseñar para los lineamientos nacionales parece radicarse únicamente en una memoria preconcebida de conocimientos vacíos, utilización de contextos literarios que se quedan cortos a la hora de analizar fragmentos literarios o la hora de postular hipótesis frente a lo que se lee. A su vez, estos lineamientos se desligan del famoso saber ser, podemos enseñar la conjugación de un verbo o cómo identificar las categorías gramaticales de un texto, pero estos conceptos no tienen practicidad si su uso se queda únicamente en el trabajo escrito. El saber ser requiere entonces que el estudiante pueda reconocer su literacidad, su contexto de escritura para así reconocer el contexto del otro.

Aquí yace una nueva pregunta escondida, ¿la forma más certera de cambiar las relaciones de poder en el aula proviene de la construcción de espacios diferentes al aula para impartir pedagogía en las instituciones? Desde el aula se puede sembrar la interculturalidad como un deber ser, y a partir de allí un hecho social que es capaz de modificar las relaciones, no solo las relaciones unidireccionales, sino también los espacios en los que yacen estas relaciones, espacios que parecen inamovibles.

Gracias a las lecturas de los textos en clase, me han surgido dos preguntas ¿Cómo volver el conocimiento literario algo práctico? ¿Cuál debería ser la forma correcta de motivar a un estudiante de secundaria a la intercomprensión por medio del acercamiento a la literatura? Si bien las respuestas a estas preguntas aún continúan en resolución, he logrado clarificar las siguientes cuestiones relevantes.

El cambio de perspectiva es una premisa por la que siempre se debería abogar en la educación secundaria. El conocimiento acerca de literatura y la lengua castellana puede brindar herramientas para que el estudiante no solo aprenda a escribir, sino argumentar sus ideas sin caer en falacias y a su vez pueda abrir su visión de mundo y trasegar los hechos históricos, que muchas veces parecen lejanos. Luego de que el estudiante pueda aclarar sus ideas, puede reconocer los ideales del otro, por un lado, está el resignificar la oralidad para que desde esta postura cada uno de los estudiantes comprenda el poder del lenguaje y su forma de cambiar, moldear y diversificar el mundo que habitamos.

La enseñanza de resignificación se debe proponer a partir de un cambio en las relaciones de poder de las comunidades en el aula, muchas veces se han postulado estamentos en el aprendizaje significativo, en los que la enseñanza-aprendizaje debe darse en doble vía y no de una forma unidireccional, sin embargo, las aulas en su espacio más primario siguen estando constituidas de una forma unidireccional. El profesor al frente en una pequeña rampa enseñando a sus estudiantes sentados y localizados en aparente nivel inferior.

A lo largo de las investigaciones que han surgido a partir de la glotopolítica, he encontrado un artículo que puede contribuir a la conclusión de estas estrategias, “Eso no es lo mío”: un análisis de conflictos en la apropiación de prácticas de literacidad académica escrito por Sito y Kleiman, en este se propone acciones afirmativas para la inclusión de grupos marginados social e históricamente en las políticas universitarias de Brasil y Colombia, este estudio se basa en el ejercer un modelo que aplica la literacidad a los estudiantes. A partir de allí se podría cuestionar sobre lo que es literacidad y como esto puede ser aplicado en el aula, la literacidad como un concepto de la lingüística aplicada que permite que los estudiantes generen un pensamiento crítico frente al lugar donde se encuentran y el lugar donde provienen, al igual que sus prácticas de lectura y escritura.

Practicar la literacidad como la disciplina que puede contribuir al aprendizaje de unas prácticas de escritura y lectura que moldeen las ya obtenidas y que toman como base la individualidad del estudiante y su contexto. Siguiendo la anterior premisa, si un estudiante se reconoce como ente de literacidad, y reconoce su aprendizaje a partir de sus propias herramientas, puede llegar a un entendimiento de la lengua, y la intercomprensión. Esto fácilmente puede ayudar a que las relaciones unidireccionales en el aula sean derrocadas y un nuevo ambiente sin sesgos de poder pueda establecerse en el aula.

El empoderamiento del estudiante en su lengua se da desde la resignificación de esa literacidad, gracias a las discusiones relacionadas con la intercomprensión y a la lectura de ¨Il futuro ha un cuore antico¨ de Francisco Calvo del Olmo y «‘Teacher, ¿Puedo Hablar En Español?’ A Reflection on Plurilingualism and Translanguaging Practices in EFL» de Yesid Ortega, me han hecho llegar a la conclusión de que se puede utilizar dos aspectos teóricos fundamentales: el primero, el objeto didáctico no identificado propuesto por Francisco Calvo, el cual nos permite el uso de la didáctica como herramienta de enseñanza en el aula, no como herramienta anexa sino como herramienta principal, y el segundo la transculturalidad en el lenguaje como una revisión a la lengua como creadora de significado a través del plurilingüismo. De acuerdo con lo planteado, la convivencia de estudiantes con diversas lenguas y cosmovisiones genera un nuevo conocimiento frente a la lengua, lo cual permite que el estudiante use la intercomprensión para las relaciones en el aula.

La motivación del estudiante puede darse desde el juego, esto para generar una relación de gozo frente al aprendizaje y por ende frente a la asignatura, desde allí surge una incógnita ¿Cómo combatir la sobrecarga laboral de los docentes para que las clases que una vez fueron dinámicas no se tornen en una monotonía unilateral? Este planteamiento tal vez deba ser el encabezado de otro ensayo, pero por ahora debemos enfocarnos en la metodología correcta para la transmisión del juego en el aula. Volviendo de mi digresión, el objeto didáctico no identificado propuesto en la lectura puede darnos resolución a nuestra primera pregunta problema, pero a veces su aplicación parece utópica. La pregunta entonces se traspasa a ¿Cómo establecer una metodología de enseñanza en el aula, que encamine al estudiante al juego y que por medio de este se genere una nueva experiencia frente a la literatura y la lengua castellana? Esto con el propósito de que incluso los estudiantes que no tengan visión de estudiar profesionalmente carreras relacionadas con la lengua puedan verse beneficiados y concientizarse de alternas visiones de mundo.

La conversión de las relaciones de poder en el aula es relevante para el cambio de visión en los estudiantes, ver la literatura y la lengua castellana como la oportunidad no solo para afianzar el conocimiento argumentativo, sino un diálogo que se postula desde la comprensión del otro, de su lugar de enunciación, su visión y su lengua. El juego es un lenguaje universal, todo estudiante es al fin y al cabo un Homo Ludens, reconocer al alumno como un individuo con gustos específicos, puede permitir un acercamiento a sus intereses y a su vez al tipo de juego que pueda interesarlo. La intercomprensión desde la didáctica permitiría abrir un espacio al plurilingüismo en las aulas y este a su vez genera un diálogo desde la diferencia que puede resultar en la creación de una Colombia más tolerante y pacífica.

Bibliografía

Calvo del Olmo, Francisco Javier. 2019. «“Il futuro ha un cuore antico”: parcours historique des discours sur l’intercompréhension entre langues romanes». Revue des Langues Romanes: Sociolinguistique des contacts/conflits de langues en domaine roman des origines à nos jours. CXXIII (1): 123-45

Ortega, Yecid. 2019. «‘Teacher, ¿Puedo Hablar En Español?’ A Reflection on Plurilingualism and Translanguaging Practices in EFL.» Profile: Issues in Teachers’ Professional Development 21 (2): 155–70

Sito, L. y Kleiman, A. (2017). “Eso no es lo mío”: un análisis de conflictos en la apropiación de prácticas de literacidad académica. Universitas Humanística, 83, 159-185. http://dx.doi.org/10.11144/Javeriana.uh83.acap

3 comentarios sobre “La intercomprensión y la didáctica como herramientas de pedagogía por Karen Novoa

  1. Estoy totalmente de acuerdo con esta postura porque es evidente que la enseñanza de la literatura desde el PEI de cada institución no procura enseñar el lenguaje como herramienta para la vida sino cómo funciona, su estructura y su «forma correcta de uso». Me parece también adecuada la enseñanza de las prácticas de literacidad en el aula y como forma de representar al individuo. La diversidad en el lenguaje también le permite a los estudiantes nuevas formas de identificarse con su comunidad y su entorno.

    Me gusta mucho la idea de diversificar las estrategias en el aula, sin embargo me surge la siguiente duda: ¿también serviría en educación primaria? Esto debido a que la argumentación y las herramientas de comunicación están en un desarrollo prematuro.

    Un abrazo

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  2. Estimada Karen:
    Me han gustado mucho tus aportaciones, tanto en las conversaciones del curso como en el blog. Coincido con Andy y me parece muy pertinente esta idea de revisitar la literacidad de abajo hacia arriba, poniendo el foco en la realidad del estudiantado como ente/agente de literacidad. Esto conecta con tus observaciones en la conversación de clase, cuando comentabas con Andrés la necesidad de acercar el lenguaje académico a la comunidad y no convertirlo en una ocasión para complejizar los discursos. Me ha venido a la mente el trabajo del profesor Flávio González, de la USP de Brasil, a propósito del «lenguaje simple como instrumento de educación profesional»: el reclamo de un lenguaje que sea accesible para la comunidad (en este caso la educativa), para que nadie se quede desplazado y tenga oportunidades de participar en la reflexión académica y el progreso social. En el caso de la lengua y la literatura, también sucede en España: existe una importante distancia entre el universo discursivo del estudiantado y los programas curriculares que se les acercan.
    Un abrazo
    Gonzalo

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  3. Me parece una discusion necesaria y muy relevante para cuestionar la vision que se tiene de la asignatura de lengua castellana y su practicidad. Las asignaturas en general deben dejar de ser una lista de logros que hay que cumplir para llegar al final del año y pasar al siguiente curso, se favorece la cantidad pero no la calidad ni la profundidad de los temas vistos. El aprendizaje de la lengua debe ser critico frente a su misma estructura y uso y para esto el conocimiento de la misma debe ser amplio.

    El juego y la enseñanza didactica siempre me han parecido la mejor forma de aprender algo, incluso, me han llenado de curiosidad para cuestionarme temas como porque hablamos como hablamos, cual es el origen de los colombianismos que usamos y de donde los aprendi. Creo que reconocer que la lengua nos une a un territorio, a su gente y a su cultura y entendimiento del mundo puede hacer una vision de esta mas universal y desde ahi incentivar a alumnos y no alumnos a perseguir el aprendizaje de la lengua desde al area que mas curiosidad les genere.

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