Mercado, prejuicios, pandemia y otras congojas

Por: Nury Mirando Soto

¡Oh mon Dieu! Dijo Pedro cuando se despertó exaltado a media noche. Por su cabeza viajaban miles y miles de preguntas después de que una conocida le dijera el día anterior al lanzamiento de su propia empresa, que si trabajaba como formador en lenguas extranjeras debería priorizar su lengua materna y dirigirse a una comunidad en particular; en este caso la comunidad hispana. Pedro era peruano, pero por el trabajo de su padre tuvo la oportunidad de crecer en diferentes países. Siendo hijo de padre español y madre inglesa, Pedro siempre vivió sumergido en un océano de sonidos, culturas y conceptos diversos. ¿Por qué debería yo seguir su consejo? Se dijo Pedro a sí mismo.  En la mente rebelde de pedro esta idea parecía un poco descabellada. Si sólo propongo enseñar español sería fantástico, quizá más fácil, trabajaría con más seguridad y certeza de que no me estaría equivocando, pero bueno no hay mucha demanda en este idioma…Además si dejo de enseñar inglés, pienso que llegará el tiempo que lo olvidaré o perderé mi nivel y por último el francés, la lengua que siempre quise aprender y el país de la Torre Eiffel et les Champs Elysées el cual quería algún día visitar … No, esto no puede ser.  Sin embargo, la decisión de Pedro no fue tarea fácil.    

En algunas ciudades de Francia, existen algunos prejuicios elaborados con base en factores sociales y económicos a los cuales muchos extranjeros se deben adaptar no solo para poder sentirse parte de la sociedad sino también poder alcanzar una mayor aceptación en la misma.   

En estos tiempos de pandemia se ha aumentado el interés por el aprendizaje de las lenguas extranjeras, en especial por el inglés, lengua en la que los franceses no se consideran “doués” (talentosos) y cuyo acento es bastante evidente.   Luego le siguen otras lenguas como el alemán, el español entre otras.  Los formadores se han visto en la obligación de encajar y responder a solicitudes lingüísticas a las que no estaban muy acostumbrados o familiarizados. El español del “vosotros”, el de “ustedes”, el inglés del “elevator” y el del “lift”, etc.  Sin embargo, específicamente en otras regiones tales como la Bretaña en donde se habla el Breton, lengua Celta que practican unas 250 000 personas, el picardo o “patois du Nord”, el alsaciano de origen alemánico (Elsässisch) y francofonio que no solo se habla en Alsacia sino también en límites con el departamento de Mosela, Lorena y entre la vertiente de los Vosgos y el rio Rin. Los nativos siguen luchando por revitalizar sus dialectos, por hacer que estos sigan vivos a pesar del paso del tiempo y la tecnología. Concentrándonos en el alsaciano que fue una lengua resultante de un conflicto entre Francia y Alemania en 1648, y que luego fue afectada por decisiones políticas, pero retomada en 1960 ha sido siempre del interés de los nativos que tratan de recuperarla, y preservarla transmitiéndola de generación en generación e integrándola en actividades tales como el teatro, en la televisión local y en las calles con el nombre de estas en alsaciano y en francés.  Hoy el alsaciano es una lengua hablada especialmente por las antiguas generaciones y por personas que pertenecen a categoría socio-profesionales tales como agricultores y obreros.  

No cabe la menor duda de que dominar varios idiomas, haber llevado a cabo diferentes trabajos, etc. es todo un talento para cualquier terrícola. Sin embargo, esta concepción de “talento” y de “adaptabilidad” a la hora de buscar trabajo no es vista de la misma forma en algunos países, ya que el hecho de haber ejercido diferentes funciones podría catalogar al individuo como inestable y en cuanto al plurilingüismo llevarlo a un sinnúmero de pruebas, experimentos y comportamientos al que él se debe ajustar. No obstante, en 2016, debido a un fuerte aumento de desempleo en Francia, surgió en el mercado una nueva tendencia que podría convertirse en una norma y es la de los “slasheurs” cuyo perfil no existe ya que son por definición múltiples y símbolo de una sociedad que cambia y que han revolucionado el mundo empresarial.  Según Marielle BARBE el desarrollo de los slasheurs está ligado a una evolución de la visión del trabajo. Luego de la revolución industrial la sociedad ha formateado completamente a los seres humanos a desarrollar una única actividad, en la cual el hecho de tener un contrato a término indefinido es la única forma de poder ser “exitoso” en la vida, ya que es la condición principal para acceder a la compra de una vivienda.  Por último, para Marielle BARBE “Un slasheur es un diamante multifacético que hará brillar ciertas facetas, algunas de sus habilidades y talentos en algún momento de su día o de su vida«.   ¿Tendrán algún día los “slasheurs” un estatus reconocido por esta sociedad?  

En los casos de plurilingüismo como el de pedro, mencionado al comienzo de este post, la elección de la enseñanza de una lengua y sus variantes podría convertirse en algo un poco conflictivo, puesto que podríamos pensar que esta no dependería del deseo del profesor de enseñar una u otra lengua, sino del contexto social, político y económico que se esté experimentando en cada país.  Los docentes de lenguas extranjeras poseen una muy buena capacidad de adaptación, la cual pueden satisfacer las necesidades de algunos mercados.   Pero, ¿es para ellos la mejor opción? ¿Estarían más sujetos a seguir las tendencias en cuanto a las lenguas o realmente podrían tener la libertad de escoger?  

6 comentarios sobre “Mercado, prejuicios, pandemia y otras congojas

  1. Muy interesante el tema y esto de la glotopolítica. Pienso que aprender a hablar varias lenguas debería ser una obligación y no una opción, quizá así habría menos nacionalistas egoistas que solo ven de su frontera hacia dentro. Y me parece que enseñar una lengua que no sea tu lengua materna no debería ser un problema ni una contradicción , al contrario, una bendición. Y para terminar, me alegra saber que en otros paises (fuera de Francia) los slasheurs son vistos como diamantes y no como perdedores o inestables como es el caso de los bancos franceses.. Queremos más artículos de estos !!

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  2. Estimada Nury, encuentro muy interesante tu post, gracias por escribirlo. Realmente creo que acceder a diferentes lenguas permite a las personas entender formas variadas de pensar, y de ver las cosas y sucesos; por ello un docente en idiomas hace un doble papel: tanto transmitir lo propio de ellas (su gramática por ejemplo), pero también el acervo cultural que conlleva lo que es de gran importancia. De igual manera tu trabajo me ha permitido conocer términos que desconocía y también lo aprecio. Felicitaciones.

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    1. Muy interesante el tema y esto de la glotopolítica. Pienso que aprender a hablar varias lenguas debería ser una obligación y no una opción, quizá así habría menos nacionalistas egoistas que solo piensan de su frontera pa debtro. Y me parece que enseñar una lengua que no sea tu lengua materna no debería ser un problema ni una contradicción , al contrario, una bendición. Y para terminar, me alegra saber que en otros paises (fuera de Francia) los slasheurs son vistos como diamantes y no como perdedores o inestables como es el caso de los bancos franceses.. Queremos más artículos de estos !!

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